
Ayer Guti me "retaba" a que siguiera con la cadena de posts dedicados a los libros de programación que por diversas causas nos habían gustado, impactado, o teníamos alguna anécdota con ellos. Un reto que a su vez había recibido de Lab Fawno.
Le respondí que estaba últimamente bastante "saturado" de posts, pero como suele ser habitual cuando alguien me pone "deberes", intento "quitármelos de en medio" lo más pronto posible. Tal vez sea un defecto de cuando estudiaba, en donde si postergaba los ejercicios al final acababa haciéndolos mal, apurado, y a última hora, por lo que fui adquiriendo la costumbre de enfrentarme a ellos lo más rápidamente posible. Algunas veces, cuando podía, lo hacía nada más salir de clase, e incluso recuerdo que hasta en el patio del colegio, es decir, incluso antes de salir de la escuela. No sé, me causa cierta "turbación" dejar cosas pendientes, algo que masifica y agrava mi natural impaciencia.
Antes de abordar el tema me gustaría advertir que ni mis libros (ni mis anécdotas) tienen el calibre de los de ellos, pero aquí va mi humilde aportación que espero a quien lo lea, al menos, le resulte entretenido.
